
Cuando se presenta una escasez de forraje, una de las primeras necesidades del productor es identificar qué alternativas tiene disponibles para mantener la alimentación del ganado y sostener el funcionamiento de la finca.
Las opciones varían según el sistema productivo, la época del año, los recursos disponibles y las condiciones de cada predio. Entre ellas se encuentran el heno, el ensilaje, el henolaje, los cultivos forrajeros, los bancos de forraje, recursos arbóreos apropiados, subproductos técnicamente aprovechables, el Forraje Verde Hidropónico (FVH), los concentrados y diferentes tipos de suplementos.
Esta guía propone revisar el conjunto de alternativas que puede tener una finca frente a una disminución en la oferta de forraje, conocer para qué sirve cada una y qué aspectos deben evaluarse antes de incorporarla al sistema. De esta manera, el productor puede contar con más elementos para planificar, conservar, producir, comprar o complementar el alimento disponible y, cuando sea necesario, buscar asesoramiento profesional para definir la estrategia más adecuada para su ganado.
Cuando el clima también obliga a planificar

La disponibilidad de alimento en una finca ganadera está estrechamente relacionada con las condiciones climáticas.
En Colombia, el IDEAM informó el 10 de septiembre de 2026 que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño continúan fortaleciéndose. Para el último trimestre de 2026 se estimó una probabilidad superior al 90 % de que el evento alcance una intensidad muy fuerte, mientras que también aumentó al 75 % la probabilidad de que sea el más intenso de los últimos 76 años.
Esto no significa que todas las fincas vayan a experimentar exactamente el mismo escenario. Los efectos dependen de la región, la altitud, la disponibilidad de agua, el sistema productivo y las condiciones particulares del predio.
Sin embargo, sí existe una razón para fortalecer la planificación.
El ICA ha recomendado a los productores prepararse anticipadamente frente a condiciones asociadas con El Niño, que pueden incluir temperaturas elevadas, reducción de las lluvias y mayor presión sobre el recurso hídrico en diferentes regiones del país.
Por eso, una finca ganadera puede beneficiarse de contar con un plan de contingencia alimentaria antes de que la escasez de forraje se convierta en una emergencia.
¿Qué es un plan de contingencia alimentaria?

Es una estrategia previamente organizada para responder a una disminución temporal o prolongada de la disponibilidad de alimento.
No significa necesariamente construir una infraestructura costosa ni almacenar grandes cantidades de alimento.
Puede comenzar con algo mucho más sencillo:
- saber cuánto alimento necesita el ganado;
- conocer cuánto forraje tiene disponible la finca;
- identificar cuánto tiempo pueden durar las reservas;
- conocer las alternativas que existen en la zona;
- identificar qué recursos pueden conservarse;
- establecer qué alimentos pueden producirse;
- conocer qué subproductos podrían aprovecharse técnicamente;
- identificar proveedores de alimentos o suplementos;
- y saber en qué momento es necesario solicitar asesoramiento profesional.
La finalidad es evitar que la decisión se tome únicamente cuando la finca ya se encuentra en déficit.
1. Primero: ¿en qué situación se encuentra la finca?
No todas las fincas tienen el mismo problema. Por eso, antes de comprar alimento, construir un sistema de producción o modificar la alimentación, conviene identificar el escenario.

Escenario 1: todavía hay suficiente alimento
El ganado mantiene una respuesta productiva adecuada y existe disponibilidad de forraje.
Este es el mejor momento para planificar.
Puede ser conveniente:
- conservar excedentes;
- preparar reservas;
- revisar fuentes alternativas;
- evaluar disponibilidad de agua;
- establecer proveedores;
- calcular necesidades futuras.
Escenario 2: el forraje está disminuyendo
Todavía existe alimento, pero la cantidad o calidad comienza a reducirse.
En este momento pueden evaluarse alternativas como:
- heno;
- ensilaje;
- henolaje;
- cultivos forrajeros;
- bancos de forraje;
- recursos vegetales apropiados;
- subproductos;
- suplementos;
- concentrados;
- FVH.
Escenario 3: ya existe déficit
La finca ya no produce suficiente alimento para mantener adecuadamente el sistema.
En este caso la prioridad es actuar rápidamente:
- determinar cuánto alimento está disponible;
- calcular cuánto tiempo puede sostenerse;
- identificar fuentes externas;
- revisar alternativas locales;
- priorizar los grupos animales según categoría, producción y estado fisiológico;
- buscar asesoramiento profesional para ajustar la alimentación.
La estrategia dependerá de cada finca.
2. ¿Cuánto alimento necesita realmente el ganado?
Una de las preguntas más importantes durante una emergencia alimentaria es:

¿Cuánto alimento necesito conseguir?
No basta con saber cuántos animales hay. Además, influyen factores como:
- peso corporal;
- calidad del alimento;
- etapa productiva;
- producción de leche;
- estado fisiológico;
- condición corporal;
- calidad del forraje;
- digestibilidad;
- composición de la dieta.
La Materia Seca (MS) es especialmente importante porque permite comparar alimentos con diferentes cantidades de agua.
Un alimento fresco puede pesar mucho, pero una parte considerable de ese peso puede corresponder al agua.
Por esta razón, comparar únicamente el precio por kilogramo fresco puede llevar a conclusiones equivocadas.
La literatura técnica señala que el consumo de materia seca no es una cifra fija para todos los bovinos y que depende, entre otros factores, del peso, la calidad del forraje y la etapa productiva.
Una fórmula sencilla para planificar reservas
Cuando un profesional ya ha establecido la necesidad diaria de materia seca del grupo, puede utilizarse una operación como esta:
Necesidad diaria de MS × número de animales × número de días = necesidad total estimada de MS
Ejemplo matemático
Supongamos, únicamente como ejemplo de cálculo, que para un determinado grupo un profesional establece una necesidad de 10 kg de MS por animal al día.
Para 20 animales durante 120 días:
10 kg × 20 animales × 120 días = 24.000 kg de MS
Es decir, el grupo requeriría aproximadamente 24 toneladas de materia seca durante ese periodo, bajo ese supuesto.
Este resultado no constituye una recomendación universal de consumo. La necesidad real debe establecerse de acuerdo con las características de los animales y del sistema productivo.
3. Conservar alimento ante la escasez de forraje
Una de las estrategias más importantes para enfrentar la escasez de forraje consiste en conservar alimento cuando existe disponibilidad.

Heno
El heno permite conservar forraje mediante reducción de su contenido de humedad.
Puede convertirse en una reserva estratégica para periodos en los que disminuye la disponibilidad de pasto.
Su valor dependerá de:
- especie forrajera;
- momento de corte;
- calidad;
- conservación;
- almacenamiento;
- pérdidas.
No todo heno tiene la misma calidad.
Por eso, comprar “heno” no significa automáticamente comprar un alimento equivalente.
Ensilaje
El ensilaje permite conservar material vegetal mediante un proceso de fermentación controlada en ausencia de oxígeno.
Puede convertirse en una herramienta importante para enfrentar periodos de baja disponibilidad de forraje.
Su utilidad dependerá de:
- material utilizado;
- estado de cosecha;
- calidad del proceso;
- conservación;
- almacenamiento;
- pérdidas.
Un ensilaje mal conservado puede representar pérdidas económicas y problemas de calidad.
Henolaje
El henolaje combina características de conservación mediante reducción de humedad y fermentación.
Puede ser otra alternativa dentro del sistema de reservas de una finca.
La elección entre heno, ensilaje y henolaje depende de factores como:
- clima;
- disponibilidad de maquinaria;
- infraestructura;
- tipo de forraje;
- mano de obra;
- capacidad de almacenamiento;
- costos.
Por eso no existe un sistema de conservación que sea automáticamente el mejor para todas las fincas.
4. Producir alimento dentro de la finca
Cuando existe espacio, agua y capacidad productiva, también puede evaluarse la producción de recursos forrajeros como respuesta ante la escasez de forraje.

Entre las posibilidades están:
- cultivos forrajeros;
- bancos de forraje;
- especies adaptadas a la región;
- sistemas silvopastoriles;
- recursos arbóreos apropiados;
- cultivos destinados a conservación.
La elección debe considerar las condiciones agroecológicas de la finca.
No se trata simplemente de sembrar una especie porque funciona en otra región.
La adaptación al suelo, clima, disponibilidad de agua y sistema productivo es fundamental.
5. Forraje Verde Hidropónico (FVH): una alternativa que debe analizarse con números
El Forraje Verde Hidropónico (FVH) ha ganado interés como alternativa para producir material vegetal en espacios reducidos.

Consiste en germinar semillas de cereales y producir forraje en condiciones controladas, sin depender directamente del suelo.
Entre los cereales estudiados se encuentran:
- cebada;
- maíz;
- trigo;
- avena.
Una revisión científica publicada en 2025 analizó 28 estudios sobre FVH en rumiantes y encontró que la cebada fue el cereal más estudiado. La revisión también señala una característica fundamental: el FVH tiene un alto contenido de humedad y una concentración relativamente baja de materia seca, por lo que debe evaluarse en función de la materia seca y no únicamente por el peso fresco.
¿Qué significa esto en la práctica?
La revisión encontró para el FVH de cebada una media de aproximadamente 14,52 % de materia seca, aunque con variación considerable entre estudios.
Si tomamos únicamente ese valor como ejemplo matemático:
1 ÷ 0,1452 = 6,89
Esto significa que, si un FVH realmente contiene 14,52 % de MS, aproximadamente:
6,9 kg de FVH fresco aportarían 1 kg de MS.
Pero este cálculo no debe interpretarse como una equivalencia universal.
La materia seca puede cambiar según:
- cereal;
- calidad de la semilla;
- duración del cultivo;
- condiciones ambientales;
- sistema de producción;
- manejo;
- etapa de cosecha.
Por eso, antes de utilizar FVH como parte importante de una dieta, conviene conocer su composición y evaluar su aporte dentro del sistema completo.
¿Es barato el Forraje Verde Hidropónico (FVH)?
No necesariamente.
El análisis económico debe incluir:
- semilla;
- agua;
- bandejas;
- estructura;
- espacio;
- mano de obra;
- energía;
- limpieza;
- pérdidas;
- problemas de contaminación o deterioro;
- mantenimiento;
- producción real de MS.
El FVH puede ahorrar espacio y generar material fresco rápidamente, pero la revisión científica también advierte sobre sus costos de producción y su baja producción de materia seca por kilogramo de material fresco.
Por eso, la pregunta correcta no es únicamente:
“¿Cuánto cuesta producir un kilogramo de FVH?”
La pregunta debería ser:
“¿Cuánto me cuesta producir una cantidad determinada de materia seca y nutrientes aprovechables?”
6. Subproductos agrícolas y agroindustriales
En algunas regiones pueden existir subproductos que tengan potencial para incorporarse a la alimentación animal.

Pueden provenir de actividades como:
- procesamiento de cereales;
- industria de la caña;
- producción de frutas;
- procesamiento de tubérculos;
- agroindustria;
- producción de aceites;
- otras actividades agrícolas.
Sin embargo, “subproducto” no significa automáticamente “alimento seguro”.
Antes de utilizarlo es necesario conocer:
- procedencia;
- composición;
- humedad;
- conservación;
- presencia de contaminantes;
- factores antinutricionales;
- posibles restricciones de uso;
- compatibilidad con la dieta.
Algunos materiales pueden presentar riesgos específicos.
Por ejemplo, dependiendo del material y sus condiciones de producción o procesamiento, deben considerarse factores como:
- compuestos cianogénicos asociados a determinados materiales de yuca o sorgo;
- gosipol en algunos productos derivados del algodón;
- teobromina en subproductos del cacao;
- deterioro, fermentación indeseada o contaminación en materiales almacenados.
Por esta razón, no conviene adoptar una receta encontrada en redes sociales simplemente porque otro productor afirma que funciona.
La utilización de subproductos debe evaluarse técnicamente.
7. Concentrados: una herramienta, no una solución automática
Los concentrados pueden aportar energía, proteína u otros nutrientes y convertirse en una herramienta importante cuando disminuye la calidad o disponibilidad del forraje.

Sin embargo, también tienen un costo. Por eso, aumentar indiscriminadamente su utilización puede elevar rápidamente los gastos de alimentación.
Además, el concentrado debe evaluarse dentro de la dieta completa.
La pregunta no debería ser:
“¿Cuál concentrado es más barato por kilogramo?”
Sino:
“¿Cuál alternativa aporta el nutriente que realmente necesito y cuánto me cuesta obtenerlo?”
Oklahoma State University Extension recomienda comparar las fuentes de suplementación según el costo por unidad del nutriente que se busca aportar, además del nivel de inclusión, conveniencia y respuesta esperada del animal.
Esto puede cambiar completamente una comparación.
Un suplemento con mayor precio por kilogramo podría resultar más eficiente si requiere una menor cantidad para aportar el nutriente necesario.
8. Bloques Multinutricionales (BMN)
Los Bloques Multinutricionales (BMN) pueden formar parte de una estrategia de suplementación cuando existe baja disponibilidad o calidad del forraje.
Dependiendo de su formulación, pueden aportar diferentes nutrientes y contribuir al aprovechamiento de forrajes de menor calidad.
AGROSAVIA los presenta como una alternativa de suplementación estratégica y adaptación frente a condiciones de estacionalidad forrajera, utilizando materias primas y subproductos disponibles localmente.
Además, una característica importante es que el bloque complementa la alimentación; no crea el volumen de forraje que la finca perdió.
Por eso:
BMN ≠ sustituto automático del forraje.
Su función dependerá de la composición del bloque y de las necesidades de los animales.
Además, cuando existen componentes como fuentes de Nitrógeno No Proteico (NNP), su formulación y manejo requieren especial cuidado. No deben utilizarse preparaciones improvisadas.
9. Nitrógeno No Proteico (NNP): una herramienta que requiere manejo técnico
El Nitrógeno No Proteico (NNP) puede utilizarse en determinadas estrategias de alimentación de rumiantes.
La urea, por ejemplo, puede actuar como fuente de NNP dentro de dietas formuladas técnicamente.
Sin embargo, esto no significa que pueda suministrarse de manera improvisada.
Su utilización depende de factores como:
- composición de la dieta;
- disponibilidad de energía fermentable;
- características del animal;
- tipo de forraje;
- formulación total;
- manejo del suplemento.
Por tratarse de una herramienta que puede generar riesgos cuando se utiliza incorrectamente, cualquier inclusión de NNP debe ser definida y supervisada por un médico veterinario, zootecnista, nutricionista animal u otro profesional competente.
MerkaGanado no recomienda preparar ni suministrar fuentes de NNP siguiendo cantidades tomadas de publicaciones aisladas o redes sociales.
10. Melaza: energía y palatabilidad, pero no una dieta completa
La melaza puede utilizarse como recurso energético y mejorar la aceptación de determinadas mezclas.
Sin embargo, no debe confundirse con un alimento completo.
Por sí sola no aporta el conjunto de nutrientes necesarios para reemplazar una dieta basada en forraje.
Su utilización debe analizarse dentro de la alimentación total y de acuerdo con la finalidad del suplemento.
11. Minerales: importantes, pero complementarios
Los suplementos minerales pueden ser necesarios dentro de determinados sistemas productivos.
Sin embargo:
minerales ≠ forraje
Un suplemento mineral no resuelve por sí mismo un déficit importante de volumen de alimento, energía o proteína.
Su utilización debe responder a las necesidades reales del sistema y, cuando corresponda, a una evaluación profesional.
12. ¿Qué hacer ante una escasez de forraje?
Cuando la escasez de forraje ya está presente, el margen de maniobra disminuye.

La prioridad debe ser establecer rápidamente:
1. ¿Cuánto alimento queda?
Inventariar:
- pasturas;
- heno;
- ensilaje;
- henolaje;
- cultivos;
- subproductos;
- concentrados;
- suplementos.
2. ¿Cuánto tiempo puede durar?
Utilizar la estimación de materia seca y el número de animales para establecer una duración aproximada.
3. ¿Qué existe en la zona?
Consultar posibilidades de:
- compra de heno;
- ensilaje;
- henolaje;
- forrajes;
- subproductos técnicamente aprovechables;
- suplementos;
- alimentos comerciales.
4. ¿Qué puede producirse rápidamente?
Dependiendo de las condiciones de la finca:
- forraje de corte;
- cultivos;
- recursos forrajeros disponibles;
- alternativas de producción intensiva como FVH.
5. ¿Qué puede conservarse?
Si todavía existen recursos disponibles, evaluar su conservación para prolongar la capacidad alimentaria.
6. ¿Qué grupos de animales requieren mayor atención?
La estrategia puede variar según:
- edad;
- etapa productiva;
- gestación;
- lactancia;
- condición corporal;
- importancia productiva.
Esta priorización debe hacerse técnicamente.
13. Antes de tomar decisiones de alto impacto
Una disminución prolongada de la oferta de alimento puede generar presión económica sobre la finca.

Antes de modificar significativamente el tamaño del hato, conviene evaluar de manera integral:
- disponibilidad real de alimento;
- duración de las reservas;
- capacidad de producción;
- posibilidades de conservación;
- disponibilidad de alimentos en la zona;
- costo de suplementación;
- respuesta productiva;
- condición corporal;
- situación del mercado;
- perspectivas climáticas.
El objetivo de este análisis no es establecer una decisión única.
Es conocer las alternativas disponibles antes de tomar una decisión de mayor impacto económico o productivo.
14. ¿Cómo saber si la estrategia alimentaria no está funcionando?
Una estrategia de contingencia debe evaluarse continuamente.
Algunas señales que justifican una revisión son:
- pérdida de condición corporal;
- disminución de la producción;
- menor crecimiento;
- cambios importantes en el consumo;
- deterioro de la respuesta reproductiva;
- aumento de problemas sanitarios;
- reducción persistente del desempeño del sistema.
Estas señales no necesariamente tienen una sola causa.
Cuando aparecen cambios importantes en la salud o condición de los animales, es necesario solicitar evaluación de un profesional.
15. La Escalera Alimentaria de MerkaGanado

Para organizar las alternativas, MerkaGanado propone una herramienta sencilla:
- NIVEL 1 — LO QUE TENGO
Pasto, agua y recursos actualmente disponibles.
- NIVEL 2 — LO QUE PUEDO CONSERVAR
Heno, ensilaje y henolaje.
- NIVEL 3 — LO QUE PUEDO PRODUCIR
Forrajes de corte, cultivos, bancos de forraje, recursos vegetales apropiados y FVH.
- NIVEL 4 — LO QUE PUEDO APROVECHAR
Subproductos agrícolas y agroindustriales que sean técnicamente adecuados.
- NIVEL 5 — LO QUE PUEDO COMPLEMENTAR
Concentrados, minerales y otros suplementos.
- NIVEL 6 — LO QUE DEBO VERIFICAR
- materia seca;
- calidad;
- disponibilidad;
- costo;
- pérdidas;
- infraestructura;
- mano de obra;
- respuesta de los animales.
- NIVEL 7 — LO QUE DEBO CONSULTAR
- formulación de dietas;
- cantidades;
- utilización de NNP;
- utilización de determinados subproductos;
- cambios importantes de alimentación;
- situaciones especiales.
La escalera no es una receta.
Es un marco para organizar las decisiones.
16. ¿Cómo comparar económicamente las alternativas?
Comparar solamente el precio por kilogramo puede ser engañoso.

Una evaluación más completa puede incluir:
| Factor | Pregunta |
| Precio | ¿Cuánto cuesta adquirirlo o producirlo? |
| Materia seca | ¿Cuánta MS aporta realmente? |
| Nutrientes | ¿Qué función cumple? |
| Disponibilidad | ¿Puedo conseguirlo cuando lo necesito? |
| Infraestructura | ¿Qué necesito para utilizarlo? |
| Mano de obra | ¿Cuánto trabajo requiere? |
| Conservación | ¿Cuánto tiempo puedo almacenarlo? |
| Pérdidas | ¿Cuánto material puedo perder? |
| Seguridad | ¿Existen riesgos asociados? |
| Respuesta | ¿Cómo responde el animal? |
La comparación económica debería considerar el nutriente que realmente se necesita.
Por ejemplo, si el problema principal es proteína, puede ser más útil comparar costo por unidad de proteína aportada que precio por kilogramo de producto. Este enfoque es utilizado en herramientas de evaluación de suplementación ganadera.
17. Errores frecuentes durante una crisis alimentaria
- Error 1: esperar hasta que se termine completamente el forraje
Las alternativas para enfrentar la escasez de forraje suelen ser más fáciles de organizar cuando todavía existe margen de tiempo.
- Error 2: comparar únicamente precio por kilogramo
Dos alimentos con el mismo precio pueden aportar cantidades muy diferentes de materia seca y nutrientes.
- Error 3: adoptar recetas de internet sin verificar su procedencia
Una fórmula puede haber sido diseñada para otro sistema, otro animal o condiciones diferentes.
- Error 4: asumir que todo subproducto sirve para alimentar ganado
Su composición y seguridad deben ser evaluadas.
- Error 5: considerar el FVH como una solución universal
Su alto contenido de humedad obliga a analizarlo desde la materia seca y el costo real de producción.
- Error 6: aumentar suplementos sin evaluar la dieta completa
Más suplemento no significa necesariamente mejor alimentación.
- Error 7: olvidar el costo de producir el alimento
Semillas, agua, infraestructura, mano de obra, energía, transporte y pérdidas también forman parte del costo.
- Error 8: cambiar la alimentación de manera brusca
Los cambios importantes en la dieta deben manejarse técnicamente.
18. Lista de comprobación para la finca
Antes de que la escasez de forraje se convierta en una emergencia, conviene responder:
Alimentación
- ¿Sé cuánto alimento tengo actualmente?
- ¿Conozco aproximadamente cuánto tiempo puede durar?
- ¿Tengo reservas de heno, ensilaje o henolaje?
- ¿Conozco proveedores cercanos?
Producción
- ¿Puedo producir forraje adicional?
- ¿Tengo espacio para algún cultivo?
- ¿Puedo establecer un banco de forraje?
- ¿Tengo condiciones para producir FVH?
Economía
- ¿Conozco el costo de producir cada alternativa?
- ¿He comparado el costo por materia seca?
- ¿He considerado transporte, infraestructura y mano de obra?
Seguridad
- ¿Conozco la procedencia de los subproductos?
- ¿He verificado posibles factores antinutricionales o tóxicos?
- ¿Los cambios importantes de alimentación tienen respaldo técnico?
Gestión
- ¿Tengo identificados los grupos de animales?
- ¿Conozco cuáles requieren mayor atención?
- ¿Sé qué señales indicarían que la estrategia no está funcionando?
19. Un plan de contingencia en nueve pasos
Una finca puede comenzar a organizar su estrategia siguiendo esta secuencia:
1. Revisar
Determine qué alimento tiene actualmente.
2. Medir
Estime las necesidades de los animales y la duración de las reservas.
3. Clasificar
Identifique las categorías y etapas productivas del hato.
4. Conservar
Aproveche los excedentes disponibles para producir reservas.
5. Producir
Evalúe alternativas de producción de forraje dentro de la finca.
6. Aprovechar
Investigue subproductos locales que puedan utilizarse técnicamente.
7. Complementar
Evalúe concentrados y suplementos cuando realmente sean necesarios.
8. Verificar
Observe costos, materia seca, calidad, disponibilidad y respuesta animal.
9. Consultar
Cuando la situación implique formulación de dietas, cantidades específicas, NNP, subproductos de riesgo o cambios importantes de alimentación, solicite asesoramiento profesional.

Una finca preparada tiene más alternativas
Sin embargo, cada alternativa tiene condiciones, costos, ventajas y limitaciones diferentes. Por ejemplo, una finca puede recurrir a la conservación, la producción de forraje, los cultivos, los bancos de forraje, recursos vegetales apropiados, subproductos técnicamente aprovechables, FVH, concentrados o suplementos.
Por eso, la pregunta no debería ser únicamente:
“¿Qué alimento puedo darle al ganado?”
También conviene preguntar:
¿Cuánto necesito?
¿Qué calidad tiene?
¿Cuánta materia seca aporta?
¿Cuánto cuesta realmente?
¿Puedo producirlo o conseguirlo localmente?
¿Cuánto tiempo puedo conservarlo?
¿Es apropiado para mis animales?
¿Necesito asesoramiento profesional?
Una buena estrategia de contingencia no consiste en encontrar una solución milagrosa.
Consiste en tener varias alternativas disponibles y saber cuándo, por qué y bajo qué condiciones puede utilizarse cada una.
En MerkaGanado creemos que una finca preparada tiene más posibilidades de responder ante los cambios del clima, la disponibilidad de forraje y los costos de alimentación.
MerkaGanado orienta.
El profesional evalúa.
El productor decide.
Fuentes técnicas consultadas
- IDEAM. Actualización sobre el fenómeno de El Niño, 10 de septiembre de 2026.
- ICA. Recomendaciones para el sector agropecuario frente a las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, 21 de julio de 2026.
- Vastolo, A. & Cutrignelli, M. I. (2025). Hydroponic Forage in Ruminant Nutrition: A Systematic Review of Nutritional Value, Performance Outcomes, and Sustainability. Animals, 15(24), 3544.
- AGROSAVIA. Bloques multinutricionales, una alternativa de suplementación alimenticia en el trópico alto colombiano, 2026.
- AGROSAVIA. Elaboración y uso de bloques multinutricionales en bovinos y cuyes.
- Oklahoma State University Extension. Información técnica sobre requerimientos, consumo de materia seca y evaluación económica de suplementos para bovinos.
Nota editorial: Las referencias anteriores respaldan los conceptos técnicos generales de esta guía. Las cantidades, fórmulas de alimentación, niveles de inclusión de suplementos y decisiones específicas para un hato deben determinarse de acuerdo con las características particulares de cada sistema productivo y, cuando corresponda, con asesoramiento profesional.

